Reducir el plástico de un solo uso es vital para un futuro sostenible. Una bolsa de plástico de un solo uso, como las que se utilizan para envasar verduras, puede tardar entre 10 y 1.000 años en descomponerse. Estas bolsas a menudo se descomponen en partículas más pequeñas llamadas microplásticos, que persisten en el medio ambiente y contaminan el suelo y el agua, lo que supone graves riesgos para la fauna, los ecosistemas y la salud humana.
A continuación encontrarás algunas formas prácticas y creativas de minimizar el uso del plástico y adoptar alternativas ecológicas. ¿Puedes completar las frases correctamente?